viernes, 3 de febrero de 2012

Cómo ser un millonario frugal


En Estados Unidos existe un término que se popularizó a partir del año 1996 mediante el título del libro de Thomas Stanley yWilliam Danko: "The millionaire next door" The Millionaire Next Door: The Surprising Secrets of America's Wealthy (literalmente "El millonario de la puerta de al lado"). Este término se utiliza para designar a las personas que se han hecho millonarios por si mismos, sin contar con fortunas familiares ni herencias.


Este tipo de personas parece tener una habilidad innata para "estirar el dinero". Seguro que conoces a alguien en tu entorno que es capaz de hacer con 10Eur (o 12$) las mismas cosas para las que otros necesitarían el triple o diez veces más dinero. Este tipo de personas no son grandes gastadores, ni les gusta exhibir sus ingresos. No presumen ante sus amigos o familiares mediante productos caros o extravagantes. Al contrario, su filosofía de la vida se basa en acumular riqueza a lo largo del tiempo para poder retirarse o hacer algo que desea a los 45 o 50 años en lugar de los 65 o 70 y para ello sabe que debe hacer ciertos sacrificios previos.


Este tipo de millonarios tiene la capacidad de disfrutar con las pequeñas cosas sin necesidad de incurrir en muchos gastos extraordinarios y basa su felicidad en la libertad que su economía le permite.


Si quieres convertirte en un millonario frugal hecho a ti mismo/a debes tener mucha fuerza de voluntad, sin ella, tus posibilidades de éxito son bien excasas. Si este es tu perfil, estos son los pasos a seguir:


1.- Gasta menos de lo que ganas. 
Sin duda es el principio esencial, sin tener flujo de caja positivo no podrás invertir ni hacer multiplicar tu dinero. Hablaremos más a fondo sobre este punto y en cómo conseguirlo en el próximo post de esta semana.


2.- Olvídate de intentar impresionar a familiares, amigos, vecinos, chicas/os, etc.
No te dejes llevar por la necesidad de "cumplir con las apariencias". Se puede vestir muy bien sin gastar cantidades indecentes de dinero, se puede tener un buen coche con el que desplazarte sin dejarte un riñón en el concesionario (o mejor aún, camina, ves en bicicleta o usa el transporte público y no únicamente ahorrarás sino también ayudarás a cuidar el planeta, ¡que falta le hace!) y se puede vivir en una casa agradable y acogedora sin hipotecarse de por vida. No nos engañemos, la mayoría de veces utilizamos la ropa, los coches, las casas, etc. para impresionar a los demás. En el momento que empieces a valorar más las pequeñas cosas por lo que te hacen sentir a tí y por el beneficio personal que te producen en lugar de valorarlos por su coste económico y reconocimiento social de los demás, te darás cuenta que no hace falta gastar tanto en cosas supérfluas.


3.- Asume tus riesgos financieros y diversifícalos.
En catalán existe un refrán que dice "Qui no risca, no pisca", o lo que es lo mismo, "el que no arriesga, no consigue nada". Obviamente toda inversión requiere cierto nivel de riesgo, pero si diversificas tu riesgo tendrás menos probabilidades de engancharte los dedos con una única inversión. En el caso que una inversión salga mal, tendrás muchas otras que hayan salido bien para compensarla.


¡Suerte en tu camino a la independencia financiera!


Si te interesó este artículo, puedes leer también: 8 consejos para invertir en bolsa cómo un millonario

Si deseas recibir otros artículos por email, PINCHA AQUÍ e introduce tu email

No hay comentarios:

Búsqueda personalizada