jueves, 16 de septiembre de 2010

Los millonarios chinos no quieren cenar con Bill Gates


Los millonarios Bill Gates y Warren Buffett quieren exportar a China su proyecto de que las grandes fortunas mundiales donen el 50% de lo reunido en vida a la beneficencia, pero se han encontrado con la desconfianza de los más adinerados del país asiático, donde la filantropía no tiene mucha tradición y apenas está dando primeros y tímidos pasos.

Esta desconfianza se ha hecho muy patente en un simbólico hecho: Buffett y Gates han invitado a 50 millonarios chinos a una selecta cena en Pekín, el 29 de septiembre, con el fin de presentarles el proyecto, y aunque asistir al evento no implica en principio compromiso alguno, sólo dos de los 50 contactados han confirmado su asistencia.

Este "plantón" a Gates, quien en otras ocasiones es recibido como un Mesías en el país asiático, ha levantado ampollas en los medios chinos, incluidos los oficiales, que se preguntan si las grandes fortunas del país muestran tacañería o, simplemente, escasa confianza hacia las organizaciones de beneficencia nacionales.

En China existe poco tradición filantrópica y los ciudadanos adinerados dan toda su fortuna a sus descendientes, al contrario del que ya está pasando en Europa y USA donde existe más tradición de realizar donaciones benéfincas post-morten.

De acuerdo con el informe anual de riqueza que elabora la revista "Hurun", el país asiático tiene 55.000 "billonarios" (personas con una fortuna de más de mil millones de yuanes). La fundación Gates ha intentado seleccionar para la cena de presentación, no a los más ricos, sino a los "aparentemente más generosos", pero aún así, se han encontrado con una ínfima respuesta.

Uno de los escasos casos de filantropía entre millonarios de la China se encuentra en el caso del millonario de 42 años Chen Guangbiao, quién ha confirmado públicamente su intención de donar toda su fortuna a obras de beneficencia y también ha intentado ayudar al proyecto con una carta a otros ricos de China en la web de su compañía, en la que les recuerda que "han ganado sus fortunas gracias al apoyo de las políticas del Gobierno y a un estable entorno social", por lo que se deben a otros.

El caso de Chen llama la atención en China por ser raros. China está a la cola del mundo en generosidad (según un estudio de la Charities Aid Foundation es el país de Asia que realiza menos donaciones), algo como mínimo curioso si consideramos que hace pocos años era más bien un receptor de ayudas y sin embargo hoy es el país con más millonarios del mundo y una considerable clase media.


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1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno, pero hay diferencias, Bill y Warren son multimillonarios, no es de extrañar que donen buena parte de su fortuna (no como su camarada Jobs), pero en China es un fenómeno nuevo y no alcanzan la misma cuota de riqueza.
Yo creo que de todos modos, los chinos aprenderán a ser compartidos, ademas cuentan con un gobierno que se encarga mayoritariamente de eso.

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